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Esta cadena de hoteles aceleró su negocio con la pandemia y ahora quiere llegar a Sudamérica

La búsqueda de espacios con menor concentración de turistas aceleró el negocio de la cadena Rotamundos, que ahora quiere crecer en el sur del continente.



Pequeños hoteles en la Sierra de Puebla o las selvas de Chiapas y Quintana Roo, pero también un alojamiento en la zona montañosa de la Ciudad de México son algunas de las alternativas que ofrece Rotamundos, una cadena hotelera que apuesta por los alojamientos pequeños, en espacios rurales o comunidades originarias y administrados por familias.


El negocio, concebido desde antes de la crisis sanitaria por Covid-19, concentra dos de los negocios que se impulsaron con la misma crisis: el ecommerce y el turismo rural.


“Identificamos esta oferta, nos acercamos a ellos, invertimos en ellos, los capacitamos, estandarizamos, les damos tecnología, el expertise principalmente es ecommerce y ellos cambian de nombre a Rotamundos, pero ellos no pierden derechos de su propiedad”, aseguró Javier Cárdenas, fundador y CEO de la firma.

Para adecuar la operación del alojamiento, se estima una inversión de entre 50 a 150 mil pesos por establecimiento tanto en inversión física como en capacitación y trámites, con una comisión menor a 10%. Su modelo de negocio se basa en el capitalismo consciente con el fin de generar economía circular con la recepción de turistas que busquen la preservación de culturas y medio ambiente.


“Pero el retorno de inversión que estamos viendo es muy rápido. En menos de 12 meses, lo que estamos aportando a los hoteles es nuestro retorno”, indicó.


Aunque se denomina cadena hotelera, la empresa en operación desde inicios de 2020 contempla también hostales, cabañas, glampings, casas de árbol y toda la oferta de hospedaje de turismo rural, de naturaleza, bioturismo y etnoturismo, con los cuales se asocian para eficientar la operación y estandarizar el servicio.


Para la última semana de septiembre, la cadena sumaba 100 hoteles, lo que la ubicaría como la cuarta por número de establecimientos en el país, en sus 9 meses de existencia. La mitad de los alojamientos son pequeños hoteles, mientras que el resto se divide entre cabañas, glampings y 10% corresponde con hostales, con rangos de precio desde los 200 a los 5 mil pesos en destinos ecoturísticos y zonas no industrializadas en materia turística.


“Rotamundos es viajero consciente. Con el objetivo de preservar culturas y medio ambiente a través de impulsar espacios de hospedaje, somos la primera cadena hotelera que rescata hoteles pequeños, naturales”, enfatizó. Por ello promueve además la creación de la comunidad de viajeros a estas localidades, con el fin de promover el turismo contemplativo, que actualmente suma 300 mil personas.


De acuerdo con un reporte de JLL, en la primera mitad del año, la inversión en hoteles independientes se había incrementado 52% en España, como un reflejo de la necesidad de capital que tuvieron los alojamientos, especialmente los de menor tamaño y para los que el respaldo de una cadena resultó más necesario.


En su primera ronda de inversión, levantó 2.5 millones de dólares en una etapa presemilla, antes de operación, con el plan de salir a bolsa en el mediano plazo, hacia 2025.


“El interés de los inversionistas ha aumentado en Rotamundos. Vamos a ampliar nuestra ronda de inversión, porque la oportunidad es más grande de la que teníamos planeada, nos han pedido en muchos estados acercar Rotamundos”, señaló. Para el último trimestre del año, esperan levantar otros 5.5 millones de dólares. El turismo rural en el país genera una derrama de 3 mil millones de dólares en el país.


Entre los planes también se alista lanzar una tarjeta de crédito y débito con la marca Rotamundos, así como un monedero con recompensas para la comunidad de usuarios.


En sus negocios anteriores, Cárdenas invirtió en un negocio de venta de artesanías, con lo que se acercó a sus comunidades en localidades del interior del país, lo que resultó atractivo para potenciales viajeros. Originario de la ciudad de Puebla, el primer alojamiento con que firmaron contrato se ubica en la sierra norte de Puebla.


Con 1,197 habitaciones en la red en 26 estados, la empresa también alista su expansión en América Latina, a destinos como Colombia, Ecuador, Costa Rica y Perú.


“Ya iniciamos los trámites, vamos a iniciar el 1 de enero”, destacó.


En su pronóstico, la capacidad del turismo va a regresar a su máximo, según Cárdenas, en los próximos 18 a 24 meses, por lo que se trata de una inversión a mediano plazo, impulsada además por el crecimiento del nicho de turismo de naturaleza a raíz de la pandemia.


Incluso, se ofrece la experiencia natural con puntos limitados de conexión de internet y con proveedores regionales para estimular la economía local. “El nuevo lujo es estar desconectado y en la naturaleza”, aseguró Cárdenas.


Fuente Forbes

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