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El régimen chino utilizó un ‘ejército de trolls’ para imponer su narrativa sobre el virus PCCh


Un nuevo informe de investigación revela que el Partido Comunista Chino (PCCh) utilizó un ejército de trolls e invirtió mucho dinero para imponer una historia sobre el virus PCCh que le fue funcional para sus intereses, tanto dentro como fuera de China.


El esfuerzo masivo de propaganda y censura se implementó por primera vez para suprimir la voz del famoso médico Li Wenliang, quien supuestamente falleció a comienzos de año por haber contraído el virus de Wuhan.


Este médico fue uno de las primeras personas en advertir sobre la enfermedad, pero sus intentos fueron en vano, ya que las autoridades chinas lograron silenciarlo, tal y como informó en su momento el diario The Guardian.


Fue el 30 de diciembre cuando este médico envió un comunicado a otros compañeros de profesión a través de una conversación grupal donde advertía sobre esta infección.


Poco después, fue reclamado por las autoridades de Seguridad Pública, siendo investigado por la policía, junto con otras decenas de personas, por difundir rumores. También fue obligado a firmar una carta donde reconocía haber hecho “comentarios falsos”.


En un informe publicado por Propublica, se describen los documentos filtrados que relatan los esfuerzos masivos de propaganda y censura que utilizó el gobierno chino para recuperar el control de la narrativa dentro del país sobre el virus PCCh, luego que trascendiera los mensajes de advertencia publicados por el Dr. Wenliang.


El objetivo principal del esfuerzo del gobierno chino era por un lado hacer que el impacto del virus pareciera menos severo dentro de China y por otro lado hacer que los funcionarios del gobierno parecieran tener un control más firme sobre la situación respecto al brote de lo que realmente tenían.


ProPublica cita a un profesor de la Universidad de California en Berkeley, Xiao Qiang, que afirma que “la operación de propaganda y censura de China no tiene rival en ninguna otra nación del mundo”.


“Esto es algo enorme”, dijo a los medios Xiao Qiang, un científico investigador de la Escuela de Información de UC Berkeley. “Ningún otro país tiene eso”.


Los funcionarios chinos estaban sumamente preocupados de que las noticias sobre la muerte de Wenliang causaran un “efecto mariposa” sobre las noticias respecto al virus, que podrían ser perjudiciales para el gobierno.


Por tal motivo ordenaron a los medios de comunicación que no promovieran historias sobre Wenliang y pusieron un ejército de trolls en internet a disposición para eliminar de los sitios de redes sociales y de las listas de temas de actualidad, el nombre del médico y censurar sus relatos.


El informe también asegura que fueron muchas más las voces silenciadas que estaban en sintonía con el discurso que promovía Wenliang.


Los documentos filtrados, utilizados para la creación del informe, sugieren un despliegue masivo de personas, tecnología y “presumiblemente, mucho dinero”, a fin de controlar la narrativa sobre el virus PCCh.


El informe está completamente alineado con las preocupaciones que el presidente Trump y muchos republicanos han expresado sobre la responsabilidad del régimen chino en la propagación mundial del virus PCCh y la manipulación de la información en beneficio propio, tanto dentro de China como en el mundo entero


Por un lado, buscaron minimizar lo que sucedió en China respecto al virus, pretendiendo dar una imagen “ejemplificadora” al mundo sobre cómo se debe tratar al virus, y por otro lado promovió el caos en el resto del mundo promoviendo la información destinada a generar pánico y temor en la sociedad occidental.


Además se inflaron intencionalmente los números de casos de contagio y también de muertos en la mayoría de los países, dando pie a los gobiernos a generar cierres y cuarentenas extensas, que provocaron una profunda crisis económica a nivel mundial.


Fuente

Andrés Vacca – BLes.com

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